A un año de la tragedia, esposa de Miguel Uribe revela las últimas palabras que él le dijo
María Claudia Tarazona reveló además, que Miguel Uribe la salvó de no haber terminado igual que él ese día.
EA un año del atent4d0 que sufrió el precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay en aras de su campaña política, su esposa María Claudia Tarazona habló con La FM. y, entre muchas cosas, desempolvó recuerdos de los últimos momentos que vivió con su pareja.
Claudia narró lo que fueron sus últimas 24 horas con Miguel y en ellas, reveló algunos de los miedos más grandes del también exsenador, sus gustos, algunas prácticas en su rutina, el amor por su familia, etc.
¿Cuáles fueron las últimas palabras de Miguel Uribe Turbay a su esposa antes de fallecer?
Entre el relato, hubo un punto que llamó mucho la atención y fue cuando Claudia reveló las últimas palabras que recibió por parte de su esposo, justo antes de que él saliera para el mitin y evento de campaña al que estaba agendado en el parque El Golfito de Modelia.
"Le dije: "Dame dos minutos, me cambio y te acompaño a Fontibón". Él se quedó mirando al niño y me dijo: "Mmm, no, prefiero que te quedes con él porque si no, él se queda toda la tarde aquí sin plan". Yo le dije: "¿Seguro? ¿No quieres que te acompañe?" y me dijo: "No, estoy muy cansado, me voy a quedar dormido en el carro, mejor voy, hablo y nos vemos por la noche... Él se tiró en la cama, nos abrazamos, abrazó a Alejandro y me dijo: "Menos mal pude venir a verte", y abrazó a Alejandro y también le dijo que menos mal había podido venir a verlo y nos abrazamos los tres y se fue...", expresó.
Sus palabras no quedaron ahí y expresó que esa despedida e insistencia de su esposo porque justo ese día no lo acompañara fue el último acto de amor que tuvo con ella, porque asegura que de no haber sido así, su final pudo haber sido el mismo que el de Miguel, porque ella siempre solía estar junto a él en todas las reuniones políticas.
Esposa de Miguel Uribe Turbay confiesa cuáles eran los mayores miedos que él tenía
En medio del relato, Claudia confesó que uno de los mayores miedos de Miguel en vida era perder a las personas más sagradas para él: ella, su hijo y sus padres. Eso, porque él tenía un miedo no resuelto por la partida de su mamá y eso le hizo desencadenar un susto profundo por el hecho de que su pequeño creciera sin la suya.
Cerró diciendo que lo que pasó, de la manera en que pasó, también fue un regalo de Dios hacia ella porque la guardó de que el fin de los dos fuera fatal.